Mi sueño.

Es tan temprano un martes de noviembre y me encuentro acá frente a esta pantalla en donde tantas veces he leído las historias que mi mente ha creado, esas historias que me hacen sentirme siempre bien imaginándolas reales, imaginándolas perfectas. Y es que muchas veces tu mente puede ser quien te ayude a vivir una vida completamente inundada de fantasía, pero no es dramatismo, es en realidad lo que tú sabes o crees que te mereces vivir, es esa parte de ti que quizás no conoces, esos sentimientos que no sabias ni te imaginabas que podías sentir.
Este texto no está inspirado en nadie más que en mí, porque hoy decidí ser un poco egoísta, como casi nunca suelo serlo, he decidido pensar un poquito más en mi y dedicarme el primer texto, yo tan soñadora pero tan realista, yo ese tipo de persona que quizás nunca habías conocido y no es por ser egocéntrica si no porque soy a veces extraña, a veces tan llena de amor, y otras llena de hiperactividad, y esto es lo que tengo para darte, no te puedo prometer que va a ser la mejor historia de tu vida pero si te puedo prometer que va a ser única, que cuando tu estés riendo yo reiré, y que cuando tu estés llorando te voy a apoyar pero te ayudare también a que vuelva esa sonrisa tan espectacular a tu rostro, que cuando no tengamos nada importante que hacer vamos a dedicar tiempo a hacer nada, a mirarnos durante horas y descubrir que es eso que nos ha llevado a enamorarnos de esa manera, a extrañarnos cuando nos acabamos de ver, a divertirnos con todo porque hemos llegado a una nueva etapa de nuestra vida, y tal vez existan las peleas pero en esos momentos debemos traer a nuestras mentes todos esos momentos maravillosos que sabemos que no vale la pena echar al olvido.
Ciertamente dije que esto era pensando en mí, pero curiosamente lo que yo quiero eres tú, aunque ni si quiera se tu nombre pero sé que cuando llegues a mi vida me vas a hacer vivir historias maravillosas y te abrazare siempre porque vas a ser mi sueño hecho realidad.

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